Los máximos goleadores históricos de la Liga MX: las leyendas que dominaron el gol

Por HRB México 7 min read

En el fútbol, los campeonatos se celebran y los títulos de goleo se recuerdan, pero hay un logro reservado para muy pocos jugadores: entrar en la lista de los máximos goleadores históricos de la Liga MX.

No importa la época ni el equipo. Los nombres que aparecen en este ranking tienen algo en común: hicieron del gol una costumbre. Fueron delanteros capaces de mantener un nivel extraordinario durante años, superar distintas generaciones y dejar una marca que todavía sirve como referencia para quienes sueñan con convertirse en leyendas del fútbol mexicano.

Algunos dominaron una década completa; otros rompieron récords que todavía parecen inalcanzables. Esta es la historia de los futbolistas que construyeron su legado a fuerza de goles.

Los 10 máximos goleadores históricos de la Liga MX

Posición Jugador Goles
1 Evanivaldo Castro “Cabinho” 312
2 Carlos Hermosillo 294
3 Jared Borgetti 252
4 José Saturnino Cardozo 249
5 Horacio Casarín 240
6 Osvaldo Castro “Pata Bendita” 214
7 Luis Roberto Alves “Zague” 209
8 Adalberto López 201
9 Carlos Eloir Perucci 197
10 Sergio Lira 190

Nota estadística: este ranking suma los goles de fase regular y fase final de la Primera División. Algunas bases históricas presentan cifras diferentes al separar la Liguilla, incluir etapas anteriores al profesionalismo o utilizar registros de clubes que también contemplan copa y competencias internacionales.

Cabinho: el rey absoluto del gol

Hablar de goleadores históricos en México es hablar de Evanivaldo Castro “Cabinho”.

El delantero brasileño convirtió el gol en una rutina desde su llegada a Pumas en 1974. Durante sus etapas con Universidad Nacional, Atlante, León y Tigres acumuló 312 anotaciones, una cifra que continúa encabezando la clasificación histórica décadas después de su retiro.

Sus estadísticas conocidas en la Primera División mexicana registran aproximadamente 427 partidos y 312 goles, para un promedio cercano a 0.73 tantos por encuentro. En otras palabras, Cabinho anotó prácticamente tres veces cada cuatro partidos.

Su recorrido por el fútbol mexicano se extendió durante 13 campañas, desde la temporada 1974-75 hasta 1987-88, con una interrupción antes de su última etapa con Tigres.

Club Partidos Goles Promedio
Pumas UNAM 184 151 0.82
Atlante 134 108 0.81
León 76 44 0.58
Tigres 33 9 0.27
Total en México 427 312 0.73

Su mejor etapa individual llegó con Pumas. Además de registrar 151 goles de liga con los universitarios, fue una pieza decisiva en la conquista del primer campeonato de Liga del club durante la temporada 1976-77.

Lo extraordinario de Cabinho no fue solamente la cifra final. Fue campeón de goleo en ocho ocasiones, cuatro de ellas consecutivas entre 1975-76 y 1978-79. Después ganó otros tres títulos seguidos con Atlante y recuperó la corona con León en 1984-85.

Dato curioso

Cabinho compartió el título de goleo de la temporada 1978-79 con un joven Hugo Sánchez. Uno se encontraba en la plenitud de su dominio y el otro comenzaba una carrera que lo llevaría a convertirse en una figura mundial.

Carlos Hermosillo: regularidad durante casi dos décadas

Carlos Hermosillo construyó su lugar en la historia con potencia física, oportunismo y una regularidad extraordinaria.

El delantero veracruzano anotó 294 goles en la Primera División mexicana, una cifra que lo coloca en el segundo puesto del ranking. Sus registros de liga por club suman aproximadamente 498 partidos, lo que representa un promedio cercano a 0.59 goles por encuentro.

Hermosillo jugó en la máxima categoría mexicana desde 1983 hasta 2001, aunque su trayectoria incluyó breves experiencias en Bélgica y Estados Unidos. América fue el club donde comenzó a destacar, pero su etapa más productiva llegó con Cruz Azul.

Club Partidos de liga Goles de liga Promedio
América 178 78 0.44
Monterrey 35 20 0.57
Cruz Azul 215 169 0.79
Necaxa 20 13 0.65
Atlante 16 7 0.44
Guadalajara 34 7 0.21
Total en Liga MX 498 294 0.59

Con Cruz Azul produjo 169 goles de liga en 215 encuentros, cerca de 0.79 por partido. Además, sus anotaciones en copa y torneos internacionales elevaron todavía más su registro como futbolista celeste.

Sus temporadas 1994-95 y 1995-96 representan el punto más alto de su carrera: marcó 35 y 36 goles, respectivamente, y conquistó tres títulos de goleo consecutivos entre 1993-94 y 1995-96.

Hermosillo también quedó ligado para siempre al título del Invierno 1997. Su penalti ante León, cobrado después de recibir una patada de Ángel David Comizzo, terminó con una sequía de 17 años sin campeonato para Cruz Azul.

Jared Borgetti: el mexicano que hizo del cabezazo un arte

Jared Borgetti convirtió el remate de cabeza en una especialidad.

Su capacidad para medir el vuelo del balón, anticiparse a los defensas y cambiar la dirección del remate lo hizo reconocible dentro y fuera de México. Aunque también definía con los pies, pocos delanteros mexicanos han dominado el juego aéreo con la precisión que mostró durante su carrera.

Borgetti acumuló 252 goles en aproximadamente 475 partidos de Primera División, para un promedio de 0.53 anotaciones por encuentro. Su trayectoria en la máxima categoría se extendió desde 1993 hasta 2010, con pausas para jugar en Inglaterra y Arabia Saudita.

Club Partidos Goles Promedio
Atlas 61 21 0.34
Santos Laguna 295 189 0.64
Dorados 14 8 0.57
Pachuca 15 8 0.53
Cruz Azul 26 7 0.27
Monterrey 27 10 0.37
Guadalajara 7 0 0.00
Puebla 15 5 0.33
Morelia 15 4 0.27
Total en Liga MX 475 252 0.53

Su mejor etapa fue claramente la de Santos Laguna. Con los Guerreros marcó 189 goles de liga en 295 partidos y se convirtió en una de las figuras más importantes en la historia de la institución.

La campaña 2000-01 fue especialmente dominante: consiguió 41 anotaciones de liga en 43 encuentros. También ganó dos títulos de goleo y fue protagonista de los campeonatos obtenidos por Santos en el Invierno 1996 y el Verano 2001.

Dato curioso

Su cabezazo ante Italia en el Mundial de 2002 sigue siendo uno de los goles más recordados de la selección mexicana. Borgetti remató prácticamente de espaldas a la portería y colocó el balón fuera del alcance de Gianluigi Buffon.

José Saturnino Cardozo: eficacia con una sola camiseta

Pocas relaciones entre un goleador y un club han sido tan profundas como la de José Saturnino Cardozo con Toluca.

El atacante paraguayo marcó 249 goles en 332 partidos con los Diablos Rojos, para un promedio aproximado de 0.75 anotaciones por encuentro. Entre los cuatro primeros lugares del ranking, es quien presenta el mejor promedio por partido.

A diferencia de Cabinho, Hermosillo y Borgetti, Cardozo no repartió sus anotaciones entre distintos clubes de la Liga MX. Todos sus goles en el fútbol mexicano fueron con Toluca.

Club Partidos Goles Promedio
Toluca 332 249 0.75

Su etapa en México comenzó en enero de 1995 y terminó en 2005. Durante esa década superó una grave lesión de rodilla, se convirtió en el máximo goleador histórico del club y fue la principal referencia ofensiva de la época más exitosa de Toluca.

Su mejor torneo llegó en el Apertura 2002. Cardozo marcó 29 goles durante la fase regular y alcanzó 36 contando la Liguilla. Aquel rendimiento sigue siendo una de las campañas individuales más dominantes del fútbol mexicano moderno.

El paraguayo conquistó cuatro títulos de goleo y fue campeón de Liga con Toluca en Verano 1998, Verano 1999, Verano 2000 y Apertura 2002. No solo anotaba en grandes cantidades: también aparecía en las fases decisivas.

Goleadores de época

Las estadísticas ayudan a medir el talento, pero hay números que terminan convirtiéndose en parte de la historia. Los máximos goleadores de la Liga MX no solo acumularon cientos de anotaciones: construyeron rivalidades, decidieron campeonatos y se ganaron un lugar permanente en la memoria de los aficionados.

Cabinho destacó por una longevidad y una constancia que nadie ha conseguido igualar. Hermosillo encontró en Cruz Azul el escenario de su etapa más productiva. Borgetti convirtió el remate de cabeza en una especialidad y Cardozo alcanzó con Toluca un nivel de eficacia que pocos delanteros han repetido.

Cada generación ha tenido a su gran atacante, ese futbolista capaz de cambiar un partido con una sola oportunidad frente al arco. Sin embargo, alcanzar la élite de este ranking exige algo que va mucho más allá del talento: regularidad, resistencia y la capacidad de responder temporada tras temporada.